En 1999 los fundadores de Layrite abrieron las puertas de una barbería en Costa Mesa (California), la idea era ofrecer un ambiente relajado, que al entrar te haga sentir que estás viajando en el tiempo a una barbería tradicional de los años 40.

La mayoría de clientes llegaban con pelos grasientos causa de sus pomadas de mala calidad, lo que hacía más difícil realizar cortes de pelo y en consecuencia el resultado final se podía resentir.

Cansados de experimentar con diferentes pomadas, decidieron crear una ellos mismos, partiendo de la base de aquellas características que querían conseguir se pusieron manos a la obra para crear su propia fórmula.

Es así como tras meses de investigación y prueba, nació en 2001 Layrite Deluxe, una pomada capaz de enfrentarse a cualquier estilo que se desee y que se elimina fácilmente con agua. El resto ya es historia.